UNIVERSIDAD EDUCACIÓN Y CULTURA

La universidad como formadora de personas utiliza el conocimiento y la cultura como medios fundamentales en el proceso de formación de las nuevas generaciones.

La universidad a través de la dirección cultural, debe continuar ofreciendo una amplia variedad de propuestas culturales brindándole a la comunidad universitaria eventos de calida y de fácil acceso, incursionando en el estudio, en la preparación y en la presentación de eventos en alianza con otras entidades culturales de la región y en convenio con entidades nacionales e internacionales.

Los certámenes institucionales se deben llevar a cabo a lo largo del año ofreciendo conciertos de música clásica, autóctona, danzas, ballet, cine, teatro, pintura, fotografía, mostrando el avance de la producción artística y cultural, contando con la presencia de artistas de la región, el país e internacionales.

La dirección cultural se debe transformar en la escuela del arte y la cultura, para que coordine la ciencia de las artes y las diversas expresiones de la cultura.

La escuela con lleva un proceso de formación de los alumnos inscritos en cada disciplina del arte y la cultura, paralelamente se debe dar una enseñanza pedagógica para el resto de la comunidad y el publico en general, mediante un proceso didáctico continuo y secuencial que genere en los espectadores una actitud de exaltación hacia el campo de la acción cultural.

UNIVERSIDAD PÚBLICA Y AUTONOMÍA UNIVERSITARIA

La esencia de la universidad es la de formar Seres Humanos, Ciudadanos Participativos y Excelentes Profesionales, para que el estudiante se reconozca a sí mismo y a los demás miembros de la comunidad académica como personas, se vincule a la sociedad activamente, tome decisiones libres y participe, consolidando la democracia, se una eficientemente al aparato productivo y contribuya con su acción al desarrollo económico, social y político del país.

La universidad es una institución pública comprometida con la ciencia y el conocimiento, por medio de la cual el ser humano rompe conscientemente con la determinación de la irracionalidad y se vuelve persona, con la determinación de la estructura económica, social y política, identifica y fija libremente su posición e interés de clase y con su acción proyecte el cambio y la transformación social.

La educación es el medio para adquirir conocimientos, acceder a la ciencia, a la tecnología; la universidad debe estimular este proceso. Para cumplir esta función a la universidad se le otorgó autonomía, la constitución de 1991, la consagró en el artículo 69, como un componente importante del estado social de derecho, la ley 30 de 1992, en el capítulo sexto, artículo 28, la reglamentó, fundamentándola en la naturaleza del quehacer intelectual y la autoridad del saber que le es propia.

Al estado le corresponde ejercer la vigilancia y la inspección de la calidad de la educación, ello implica el de reconocer cuando una institución educativa en sus funciones asignadas cumpla con lo que esta escrito en la constitución y la ley y no para que con excusa de ella intervenga en las tareas propias de la Universidad, desconociendo su autonomía.

Se controlan los gobiernos universitarios, se fijan metas denominadas estándares mínimos de competencias en materia de contenidos académicos, se fijan pautas y métodos de evaluación docente y estudiantil, por medio de ello se busca reorientar la función de la universidad en referencia del mercado, para ello el ministerio de educación organizó un observatorio laboral, como si la ciencia y la cultura tuviera que estar en relación con las necesidades de la producción privada. Se restringen los recursos para la oferta de programa y para la ampliación de cupos, se desnaturaliza el concepto de educación superior, cambiando el sentido de la universidad, intentando volverla técnica y tecnológica, negando la universalidad del servicio publico de la educación superior, así como el mejor desarrollo del proceso de formación de los educandos.

Se pretende equivocadamente que la nueva política para la universidad sea la de sustituir el saber, el conocimiento, la ciencia, por el aprendizaje de habilidades y destrezas en lo que llaman las competencias, incluso atreviéndose a formular estándares mínimos, de espaldas a los programas vigentes, simplemente pensando en capacitación de colectivos, que solo sean capaces de manejar una información especifica, que por su naturaleza es cambiante, negando incluso la vigencia de los niveles del conocimientos, en donde la información es tan solo el nivel inferior.

El conocimiento necesita de la información, pero ella, debe interpretarse, analizarse, evaluarse, para que el profesional haciendo uso de la argumentación y la crítica, lo utilice en el ejercicio de su profesión y en la caracterización de la sociedad en la que vive, estudie los problemas y presente soluciones.

Para defender la universidad pública, haciendo valer su autonomía, consagrada en la constitución y las leyes, necesitamos de la comunidad universitaria organizada, activa y decisoria, para lo cual se debe estimular la organización de sus estamentos, creando un ambiente de confianza, para la participación, la deliberación, la toma democrática de decisiones y para la implementación de sus propuestas.

La autonomía universitaria, convoca a la comunidad universitaria para que estructure y modifique su institucionalidad, sus estatutos, designe sus autoridades académicas y administrativas, específicamente el rector y los decanos, porque se esta implantando sistemáticamente mecanismos antidemocrático que hacen prevalecer la decisión en poderes externos, desconociendo la voluntad colectiva y democrática de la comunidad universitaria.

Para ello es necesario volver a plantear la constituyente universitaria, que convoque a los estamentos que conforman la comunidad universitaria, para que organizadamente discutan y tomen decisiones sobre las modificaciones a los estatutos básicos y el plan de desarrollo de la universidad contando con la voluntad política de la rectoría, que encabece el proceso y genere un clima de confianza a los participantes.

Discutir y decidir la ampliación de la cobertura, el manejo científico y administrativo del hospital, el presupuesto general de la Universidad, que solo se ha aumentado desde 1993, de acuerdo al incremento del índice de precios, cuando los costos han subido en mayor medida, poniendo en riesgo su funcionamiento en el corto plazo.

Debemos seguir con la ampliación vertical de los programas de pregrado con las maestrías y doctorados de calidad, con fácil acceso en cuanto a matriculas para los estudiantes que han terminado su pregrado y decidan entrar por la senda de la profundización del conocimiento científico.

Comunidad universitaria, el modelo neoliberal, concepción teórica que muestra inconsistencias a nivel mundial para la orientación económica, social y política de los países capitalistas a fracasado y se discute científicamente su cambio por nuevas concepciones teóricas, ello obligara a cambiar todo el armazón institucionales que lo soporta formalmente, que se viene aplicando en el conjunto del sistema y para el sector educativo.

El momento necesita unos directivos que entiendan la situación por la que atraviesa el sistema capitalista mundial, nuestro país y el sector educativo para que sean promotores de la nueva política educativa, del nuevo diseño institucional acorde al papel de la universidad como institución del más alto conocimiento. Hay una relación estrecha entre el sistema económico nacional y el tipo de conocimiento que se imparte en las universidades, una educación de mala calidad repercute en una estructura económica débil.


La globalización del sistema capitalista, diseñó para los países pobres, que se dedicaran a producir materias primas de origen minero y productos manufacturados, caracterizados como de baja tecnología, pretendió que la universidad se dedicara no a la búsqueda de la frontera del conocimiento y de la ciencia, sino a practicas y repetición de conocimientos, priorizando programas técnicos y tecnológicos, que capaciten un trabajo flexible, móvil, precario, requerido por los procesos productivos obsoletos y atrasados, por ello ha excluido el conocimiento avanzado y han situado la producción del conocimiento en instituciones privilegiadas, distantes de la universidad pública

EL PROCESO DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE.

El proceso de aprendizaje tiene que ver con la reproducción, la transmisión y la creación del conocimiento, que la universidad brinda a través de la docencia y la investigación.


La docencia debe ser capaz de despertar en el alumno la pasión por el conocimiento, de manera que lo lleve por los niveles del conocimiento desde la información, interpretación, argumentación, análisis, valoración, formulación crítica y la aplicación práctica, hacia los dominios de la ciencia.


El proceso de enseñanza y aprendizaje debe aprovechar las potencialidades intrínsecas en el estudiante, como un ser humano y como un ser social, complementando en el profesional, su interés individual y su aporte al proceso productivo, social y político del país.


Para que esta actividad de aprendizaje se logre de una manera efectiva y eficaz, desde el punto de vista del ser, del saber y del quehacer, hay que despertar en el estudiante universitario, partiendo del conocimiento riguroso de su ciencia, motivación, observación, atención, imaginación y la memorización, premisas indispensable para el análisis y la formulación de conocimiento, elaboración de textos y propuestas críticas de desarrollo.


Este proceso de aprendizaje debe ser constructivo y debe llevar al estudiante universitario a desarrollar las dimensiones cognitivas, reflexivas, afectivas, éticas, estéticas y prácticas de su profesión.


Esta formación integral no se enseña, se aprende, cuando se apasiona el docente y el alumno por el conocimiento formalizado y por tanto científicamente clasificable, frente al saber de si mismo, y al de la sociedad en que se desenvuelve como profesional.

PROPUESTA PARA LOS ESTUDIANTES

La población joven, constituyen la cuarta parte de la población del país, lo que corresponde aproximadamente a 10 millones de personas.

El sesenta por ciento de los jóvenes viven en condiciones de pobreza y no cuentan con los recursos financieros para ingresar y sostenerse en la universidad. Los jóvenes requieren ingresar a la educación superior y su única opción es la universidad oficial, también requieren bienestar y seguridad social que no dependa de la de sus padres, ni de la de su empleo, porque esto los obliga a emplearse alterando su dedicación al estudio.

Las tasas de desempleo en Colombia son altas, lo que conduce a que el padre en la mayoría de las veces es desempleado o empleado informal, condición esta que no ofrece estabilidad y continuidad en sus ingresos, en la seguridad social para el y su familia, obligando a varios miembros del núcleo a emplearse para completar el ingreso mínimo de subsistencia, ocasionando insostenibilidad del niño en la escuela y del joven en la Universidad, siendo esta una causa de la deserción escolar y universitaria.

De los muchachos que alcanzan a cubrir el bachillerato y se gradúan anualmente solo el 15% de ellos logran un cupo en la Universidad, luego hay que ampliar la cobertura en la educación superior, no se le puede negar al joven la oportunidad de seguir formándose a través del conocimiento, ingrediente básico para formar seres humanos, ciudadanos y profesionales de excelencia.

La educación que se imparta en la universidad pública debe ser de alta calidad, para que compita con la que se imparte en las privadas y en las del exterior. La excelencia académica debe ser real, se debe formar integralmente profesionales para que aporten científicamente y técnicamente al desarrollo del país.

Se logra calidad académica cuando la universidad al formar profesionales apuesta por los más altos niveles de la ciencia, la tecnología, las humanidades, las artes y la filosofía, mediante procesos de enseñanza y aprendizaje modernos y por los métodos de transmisión y construcción de conocimiento.

Para el aprendizaje es necesario material bibliográfico amplio y actualizado, planta física suficiente, un cuerpo docente con alta formación, que guíe, que coordine y sobre todo que inculque en el estudiante la pasión por el conocimiento.
El proceso de aprendizaje debe explotar pedagógicamente las potencialidades innatas del ser humanos en busca del conocimiento, motivar al estudiante, despertar la atención en el estudio, la memorización de teorías y conceptos, minimizar el olvido y despertar el amor y la pasión por el conocimiento.

El ser humano esta condicionado por su propio ser, por la estructura social, política y económica en la que se desenvuelve como ciudadano, hay que romper esa determinación, mediante el conocimiento y la acción social conciente en todos los campos en que se requiera para solucionar las necesidades del país.

La ubicación del ser humano en la estructura económica, social y política exigen que el profesional sea formado, vinculándolo desde el aparato educativo en la construcción activa de la democracia, participando en el análisis de los problemas y en las propuestas de solución, motivándolo para que las presente a la comunidad universitaria haciendo uso de la argumentación y en forma clara, utilizando el conocimiento que la academia coloca a su alcance en un ambiente de confianza y tolerancia.

En este recinto se deben discutir y decidir asuntos del orden académico y administrativo, desde la elección de directores de escuela, decanos, rector, representantes de los estudiantes a los diferentes estamentos. Saber hacer seguimiento y evaluación de la gestión de los representantes, por lo tanto, estos deben ser de libre elección y remoción, para que cuando incumplan con el programa propuesto en su campaña de elección puedan ser removidos, acción esta que es abalada por la constitución nacional cuando habla de los mecanismos de participación ciudadana.

Con el argumento de reducción de costos los programas académicos no se deben recortar como lo propone equívocamente la última reforma universitaria, eso va en contravía del avance de la fronteras del conocimiento y de la formación científica, al contrario, debe mantenerse la extensión académico actual haciendo más eficiente y eficaz el aprendizaje de los diferentes niveles del conocimiento, para enriquecer la formación científica, profesional, humanística, artística, y ciudadana y se debe extender la permanencia del estudiante universitario ofreciéndole programas de maestría y de doctorado que contribuyan a completar su formación científica con costos de matricula de fácil cubrimiento por parte del estudiante.

Debemos defender una universidad que potencie las capacidades físicas del joven universitario, eliminando las preocupaciones de la alimentación, la salud, el alojamiento, el transporte, la recreación, el deporte, la cultura y el arte; mediante la ampliación y el mejoramiento de los servicios del bienestar universitario.

La comunidad universitaria organizada propositiva y actuante, debe garantizar el ingreso y la permanencia de la población estudiantil cada vez en mayor número, siendo enfáticos en la responsabilidad y obligación del estado con su adecuada financiación a todos los niveles, involucrando a los profesores, a los estudiantes, a los trabajadores, a los empleados y profesionales al servicio de la universidad.

Con el concurso de la comunidad universitaria organizada y actuante, hay que rechazar y erradicar los mecanismos de control y vigilancia privados, transformar este sistema en institucional, para que no atente contra la libertad de expresión, de comunicación, de acción, de asociación, de opinión de propuestas académicas y administrativas, derechos consagrados en la Constitución Nacional.

Para ello hay que promover las diferentes formas de organización estudiantil para que se articulen activamente con los otros estamentos, haciendo causa común con la defensa de una educación universitaria pública de excelencia y promover un mejor bienestar para la comunidad universitaria.

PROPUESTA AL PROFESORADO

La UIS viene en un proceso de renovación de la planta docente, reemplazando el profesorado de tiempo completo que acredita doctorado y maestría y una amplia experiencia docente, por jóvenes de reciente titulación y con poca experiencia, priorizando en el relevo el bajo costo, antes que la responsabilidad de sostener la reconocida calidad académica.


La planta docente se inclina mayoritariamente hacia el profesorado bajo la modalidad de cátedra y de contrato, frente al de tiempo completo, lo que conduce a un menor compromiso con la labor docente y con la atención al estudiante, debido a la baja remuneración y a la menor vinculación del profesor con las actividades académicas y el bienestar social que la universidad le ofrece al docente.


Como hemos afirmado la función básica de la universidad es la de formar seres humanos, ciudadanos y profesionales de excelencia, lo que requiere impulsar el proceso de enseñanza – aprendizaje, el profesor cumple una función básica de intermediario frente al alumno que procura acercarse al conocimiento, requiriéndose requisitos mínimos de calidad en la labor docente.


El proceso de enseñanza - aprendizaje requiere desarrollar programas que motiven al docente, mediante la educación y el entrenamiento para la calidad de la enseñanza. A través de la educación para la docencia el profesor profundiza en la teoría y en la filosofía de la calidad de la enseñanza y a través del entrenamiento incorpora en su labor las herramientas para la calidad.


Para que la capacitación sea efectiva se requiere motivación y esta depende de muchos factores como el liderazgo y un buen sistema de remuneraciones, ya que el conocimiento eleva la productividad y esta debe reflejarse en una mejor remuneración salarial.


La universidad debe mantener y ampliar la capacitación teórica y práctica a todo nivel, para docente, para los empleados, los trabajadores y basado en ella, se debe promocionar y remunerar en justa medida, creando un ambiente laboral favorable para los docentes, empleados y los trabajadores, que construyen con su dedicación y con su trabajo una mejor universidad.


La función del docente no se reducirse a la simple transmisión del conocimiento, el es un facilitador del aprendizaje, un organizador y mediador en el encuentro del alumno con el conocimiento, esto no puede dejarse en manos de profesores de baja experiencia y reciente formación, el estudiante debe desarrollar no solo los contenidos teóricos y prácticos adquiridos durante su formación profesional, también debe enfrentarse con los usos prácticos que resultan de experiencias continuas en el aula, en la universidad y en la sociedad.


El proceso de aprendizaje es un sistema que contempla; la planificación académica, el saber, el saber – hacer, la evaluación, la revisión y la reconstrucción académica.


Hay que propender por una continua formación teórico-practica del docente, que asegure: el ser, el saber, el hacer y el saber hacer, en cada disciplina científica.

EVALUACIÓN DOCENTE

Para analizar el papel de la evaluación docente, es necesario relacionarla con su función en el proceso de enseñanza – aprendizaje desarrollado en la universidad.

La universidad debe definir que enfoque metodológico del proceso enseñanza – aprendizaje prioriza y que proceso de evaluación aplica y con base en ello definir qué, cuando y para que evalúa, tanto sobre el proceso de enseñanza como el de aprendizaje.

El enfoque constructivista estructura los programas con base en las competencias mínimas, tanto para el proceso de enseñanza y para el aprendizaje, lo que condiciona la evaluación del docente y la del alumno.

Como la docencia se concibe como una actividad entre el profesor y el alumno, los sujetos evaluadores, necesariamente tienen que ser el profesor y el alumno, pero bajo la concepción de que la evaluación debe tener como objetivo la de revisar el proceso de enseñanza - aprendizaje y no como castigo.

PROPUESTA A LOS EMPLEADOS Y TRABAJADORES

La fortaleza de la universidad es el conocimiento, la ciencia, la educación para acceder a la ciencia, debemos aprovecharla al máximo formando a los estudiantes y a los diferentes estamentos que conforman la comunidad universitaria.


Hay que motivar a los empleados y trabajadores facilitando su capacitación, procurando un mejoramiento continuo en sus labores y estableciendo una remuneración acorde con su conocimiento. Crear canales de capacitación y promoción del empleado y del trabajador, diferenciando las categorías de profesional, tecnólogo y técnico y establecer su rango de remuneración.


Revisar y reformar el sistema de escala de escalafón de empleados y trabajadores, creando con el estudio las oportunidades de igualdad y el mejoramiento continuo a nivel salarial.


Revisar el sistema de contratación laboral, priorizando la contratación directa frente a las órdenes de prestación de servicios.


Crear un ambiente de confianza laboral, que permita un dialogo real, alrededor de los pliegos de peticiones y solicitudes, que involucre los trabajadores y empleados, condensando en ellos además de una remuneración justa, condiciones que propendan por mejorar el bienestar social y comunitario de este estamento.


Estimular la organización sindical, como una forma organizativa a través de la cual se expresa y participa el estamento de trabajadores y empleados. Crear comunidad universitario real y activa, con los estudiantes y con los docentes, reunidos también en sus respectivas organizaciones, para que deliberen, decidan y acompañen, a las directivas académicas y administrativas, en las grandes decisiones que comprometan al conjunto de estamentos de la universidad.


El rector se debe convertir en un gestor de procesos democráticos, de enseñanza-aprendizaje, académicos, administrativos, financieros, laborales, y de bienestar y constructor de una comunidad participante, deliberativa y decisoria.


Hay que proponer una política laboral, que combine la norma legal con una herramienta como la convención colectiva, donde se puedan plasmar decisiones que procuren el bienestar de los empleados y trabajadores.